Vigila lo que compras. Compra menos azúcar. Evita los siropes con azúcar. No compres productos con mucha azúcar o harina refinada. Prefiere la versión integral. Lee las etiquetas. Aveces dice ser integral y en realidad es muy poco lo que contiene de integral. En vez de eso tiene colorante, caramelo y otros para tener un color más oscuro y a aparentar ser integral.
Reduce la azúcar que utilizas para confeccionar tus platos dulces. Prefiere la azúcar morena o miel de abeja real son menos refinadas que la azúcar blanca. Puedes empezar reduciendo la mitad e ir progresivamente. O mejor utiliza 1/4 de taza de azúcar más 1/4 de algún sustituto de azúcar sin caloría ni azúcar.
Da sabor a tus platos. Puedes utilizar frutas frescas o secas sin azúcar, extractos o emulsiones, especias como: canela, clavos de olor, jengibre, anís, anís estrellado; hierbas como mentas.
Prefiere frutas frescas o en agua en ves de en almíbar o cubiertas de azúcar. Puedes remplazar el azúcar por frutas bajas en azúcar como: banana, pera, manzana, kiwi, manzana o fresas. Y añadir estas frutas a tus cereales, avena, batidas y otros postres y meriendas.
Elimina las bebidas con azúcar. Prefiere el agua, te hidrata y ayuda a eliminar el azúcar a través de la orina. Escoge bebidas sin azúcar.
Evitas los postres saturados en azúcar. Escoge la versión sin azúcar, pero lee las etiquetas para que no te engañen y te decepciones. Si quieres comer helado y no encuentras la versión sin azúcar congela frutas o jugos sin azúcar en cuajaderas de hielo. Tendrás un sabor dulce y frio sin añadirle azúcar.
Utiliza sustitutos de azúcar como: stevia, erythritol y xylitol. Estos no provocan picos de azúcar en la sangre.
Si te apetece algo dulce opta por frutas bajas en azúcar o gelatinas sin azúcar.